El Mercado Común del Sur (MERCOSUR), integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, es uno de los bloques económicos más importantes de América Latina. Con una población de aproximadamente 280 millones de personas y un PIB superior a 2,2 billones de dólares, constituye un mercado clave para la manufactura y la construcción en la región. Su estructura comercial se basa en la libre circulación interna de bienes industriales y en un Arancel Externo Común (AEC/TEC), lo que genera un marco comercial relativamente cerrado y uniforme, con un impacto significativo en el comercio de perfiles de aluminio y productos de construcción. En cuanto a la estructura arancelaria, el MERCOSUR aplica un Arancel Externo Común (AEC) para los países no miembros. En el caso de los perfiles de aluminio (HS 7604), los aranceles suelen situarse entre el 10% y el 16%, mientras que otros productos de aluminio como láminas o aleaciones se encuentran generalmente entre el 8% y el 14%, con variaciones según la subpartida arancelaria y medidas excepcionales de cada país. Por ejemplo, Argentina ha aplicado en algunos periodos restricciones temporales o medidas adicionales a las importaciones de ciertos productos de aluminio, incrementando aún más el costo efectivo de entrada. Esto implica que los exportadores externos no enfrentan un sistema nacional individual, sino una barrera arancelaria regional unificada.
En 2025, la industria del aluminio en Argentina presenta una estructura típica: abundante materia prima primaria, pero débil capacidad de transformación. El déficit estructural en el segmento de perfiles extruídos de aluminio se amplía constantemente, generando una valiosa ventana estratégica para las fábricas chinas de extrusión de aluminio que buscan expandirse y consolidar presencia en el mercado latinoamericano.