En la segunda mitad de 2026, el mercado mundial del aluminio primario continúa en una situación de equilibrio ajustado entre oferta y demanda.
Las restricciones estructurales de suministro, los bajos inventarios globales y el crecimiento de la demanda impulsada por vehículos eléctricos, energías renovables e infraestructura eléctrica siguen proporcionando soporte al precio del aluminio.
Después del fuerte repunte registrado en julio, se espera que el mercado mantenga durante 2026 un escenario de precios elevados y alta volatilidad. La dinámica del mercado pasará gradualmente de una fase dominada por restricciones de oferta hacia un equilibrio más dinámico entre recuperación de producción y evolución de la demanda.

I. Situación actual del mercado (julio de 2026)
A finales de julio de 2026, el aluminio LME se mantiene por encima de los 3.000 USD/t, con una subida mensual aproximada del 4%. Los precios del aluminio en Shanghái también han registrado una recuperación significativa frente a los mínimos alcanzados durante el mes.
El repunte actual está respaldado principalmente por cinco factores:
1. Inventarios globales en niveles históricamente bajo
Los inventarios de aluminio en la LME se encuentran cerca de mínimos de las últimas décadas, reduciendo la disponibilidad de metal físico en los mercados internacionales y aumentando la sensibilidad del precio ante posibles interrupciones del suministro.
2. Recuperación limitada de la capacidad internacional
La recuperación de algunas fundiciones en regiones clave, especialmente en Oriente Medio, avanza más lentamente de lo esperado.
Además, los costes energéticos, los riesgos geopolíticos y las políticas de transición energética continúan limitando la expansión de nueva capacidad.
Según diferentes previsiones de mercado, el equilibrio mundial del aluminio en 2026 seguirá siendo ajustado. Dependiendo de los supuestos sobre recuperación de producción, nuevos proyectos y crecimiento de la demanda, algunas estimaciones sitúan el déficit de oferta entre aproximadamente 100.000 toneladas y más de 1 millón de toneladas.
3. China se acerca al límite de capacidad de aluminio primario
La capacidad operativa de aluminio electrolítico en China se aproxima a 44,36 millones de toneladas, cerca del límite regulatorio de alrededor de 45 millones de toneladas anuales.
Esta restricción reduce el margen de crecimiento de la producción china y refuerza la rigidez del suministro mundial.
4. Las exportaciones chinas de aluminio se convierten en un factor clave
Ante la desaceleración de sectores tradicionales como la construcción y el inmobiliario en China, las exportaciones de productos de aluminio, incluidos perfiles de aluminio, placas, láminas y papel de aluminio, han mostrado una fuerte resistencia.
Estas exportaciones ayudan a equilibrar el mercado interno chino y contribuyen a sostener los precios internacionales.
5. Factores macroeconómicos favorables
Las expectativas sobre posibles recortes de tipos de interés en Estados Unidos, la evolución del dólar y la recuperación del ciclo industrial global seguirán influyendo en los metales industriales.
II. Perspectiva de precios del aluminio en 2026
Según las previsiones de instituciones financieras como Morgan Stanley, Goldman Sachs y Citi, el precio del aluminio podría mantenerse en niveles elevados durante 2026.
Las diferencias entre las previsiones reflejan principalmente distintos escenarios sobre la recuperación de la oferta internacional, los nuevos proyectos de capacidad y la evolución de la demanda mundial.
Institución
Previsión 2026 (LME aluminio)
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Institución |
Previsión 2026 (LME aluminio) |
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Morgan Stanley |
≈ 3.150 USD/t |
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Goldman Sachs |
3.050–3.100 USD/t |
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Citi |
≥ 3.200 USD/t |
Tercer trimestre (julio-septiembre): mercado firme y alta volatilidad
Los bajos inventarios internacionales, la recuperación limitada de capacidad y la demanda estacional de reposición seguirán ofreciendo soporte al precio.
Se estima que el aluminio LME podría mantenerse en un rango de 3.100–3.300 USD/t, mientras que el aluminio de Shanghái podría situarse alrededor de 23.000–24.000 yuanes/t.
Sin embargo, la entrada gradual de nueva capacidad en Indonesia y la toma de beneficios podrían limitar nuevas subidas.
Cuarto trimestre (octubre-diciembre): mejora de oferta y ajuste moderado
Con la recuperación progresiva de algunas capacidades internacionales y la entrada de nuevos proyectos, el equilibrio del mercado podría mejorar.
La llegada de la temporada baja de consumo también podría ejercer presión sobre los precios.
Se estima que el aluminio LME podría situarse en un rango de 2.950–3.100 USD/t, mientras que el aluminio de Shanghái podría moverse alrededor de 22.500–23.500 yuanes/t.
III. Factores estructurales del mercado del aluminio
Desde el lado de la oferta, las restricciones de capacidad en China y el ritmo de desarrollo de nuevos proyectos internacionales serán factores determinantes durante los próximos años.
La industria mundial del aluminio está entrando en una etapa con menor flexibilidad de suministro. Los costes energéticos, la disponibilidad de electricidad y las políticas de reducción de emisiones serán factores cada vez más importantes para la expansión de capacidad.
Desde el lado de la demanda, aunque la construcción y el sector inmobiliario presentan una recuperación limitada, los vehículos eléctricos, la energía fotovoltaica, el almacenamiento energético y la infraestructura eléctrica continúan siendo importantes motores de crecimiento.
El futuro crecimiento del consumo de aluminio será cada vez más estructural: los sectores tradicionales tenderán a estabilizarse, mientras que las nuevas aplicaciones aportarán nuevos incrementos de demanda.
Principales riesgos
Factores alcistas:
* Recuperación de producción internacional inferior a lo esperado;
* Mayor tensión geopolítica;
* Reducción adicional de inventarios globales;
* Crecimiento superior al esperado de las nuevas energías.
Factores bajistas:
* Liberación acelerada de nueva capacidad en Indonesia e India;
* Debilidad prolongada del consumo tradicional;
* Fortalecimiento del dólar estadounidense;
* Menor actividad manufacturera global.
IV. Implicaciones para la cadena del aluminio
Para los productores de aluminio, el entorno de alta volatilidad en 2026 requiere fortalecer la gestión de riesgos de precios y utilizar herramientas como coberturas financieras para proteger los márgenes.
Para los comerciantes, será fundamental controlar inventarios, diferencias entre mercados y riesgos de exposición.
Para los compradores de productos de aluminio, una estrategia de compras escalonadas permitirá reducir el impacto de las fluctuaciones y mejorar la estabilidad del suministro.
V. Perspectiva del mercado del aluminio en 2027
De cara a 2027, la incorporación gradual de nueva capacidad podría aumentar la presión sobre la oferta mundial y generar una reducción moderada del nivel medio de precios.
Sin embargo, la transición energética, la expansión de las energías renovables y la infraestructura eléctrica seguirán ofreciendo soporte estructural a la demanda de aluminio.
Al mismo tiempo, las políticas de reducción de emisiones limitarán la expansión de ciertas capacidades con altos niveles de carbono.
Por ello, el mercado podría evolucionar hacia un escenario caracterizado por:
ajuste moderado del nivel de precios, menor volatilidad y permanencia de oportunidades estructurales.
En conclusión, 2026 será un año marcado por:
oferta limitada, demanda resistente y alta volatilidad.
Para las empresas de la cadena del aluminio, comprender la dinámica global de oferta y demanda, fortalecer la gestión de la cadena de suministro y mejorar la capacidad de respuesta al mercado serán factores clave para la competitividad futura.